Mundo ficciónIniciar sesiónMe despierto con el cuerpo adolorido, los ojos engarrotados y las manos sin poder moverlas con facilidad. Abro los ojos lentamente, todo está en penumbra. Lo único que tengo a mi alrededor es pura oscuridad y soledad. No hay sonido, no hay nadie conmigo.
La cabeza me duele y me pesa como los mil infiernos.
A puras tientas me levanto de la cama, pero mi cabeza al dar tantas vueltas, me hace volver a recostarme.
—Rayos. —Mascullo al d







