Selene se encontraba en una encrucijada emocional que marcaba un punto crucial en su vida. La cabaña en la que había vivido todos sus años, escondida entre los árboles susurrantes del espeso bosque, había sido mucho más que un simple refugio; era su santuario, un remanso de paz que albergaba todos los momentos significativos de su existencia. Cada rincón, cada sombra y cada rayo de luz que se filtraba a través del tejado de paja llevaban la impronta de su historia personal. Allí