42. Sufriendo en silencio
Escucho que golpean la puerta, y es evidente que es Jerónimo quiere consuelo, pero aquí no lo va encontrar, no me entregaré a él ni por muy desesperada que esté, miro la ropa de marca que estoy utilizando las joyas una cantidad mucho superior a la que siempre soñé, tanto dinero en mis manos y aun pienso que no es suficiente, si no obtengo todo me tocaría trabajar, y eso nunca.
—Sara abre mi amor. —Blanqueo mis ojos me da fastidio a veces es que es tan intenso, bota tanto la baba por mi y no sa