Adriana Jensen
•
Los dos hombres detuvieron lo que estaban haciendo y levantaron la vista, sorprendidos al verme.
—Adriana —Saint fue el primero en romper el silencio—. No sabía que vendrías. —Sonó más como una pregunta.
Sonreí con torpeza.
—Sí, solo… me voy. —Di un paso atrás—. Los dejo hablar. Nos vemos luego.
Me di la vuelta, más que lista para salir corriendo de ahí, cuando la voz de mi padre me detuvo.
—Adriana.
Di media vuelta.
—¿Sí?
—Entra.
Dudé en avanzar y eso pareció divertir a Saint.