Daisy observó, con un nerviosismo pesándole en el pecho.
Lila agarró un fósforo y dio un paso atrás. Encendió el fósforo y lo dejó caer en el centro del círculo, prendiendo fuego a la salvia. Las llamas crepitaron, haciendo que Daisy diera un paso hacia atrás con inestabilidad.
Lila se inclinó hasta estar a solo unos centímetros de las llamas; los rayos de la Luna Llena la penetraron, concentrándose solo en ella en ese momento. Sacó la Gema Lunar de su escote; estaba en un collar. Deshizo el bro