Camila
¿Qué era esto? era un mal sueño, era un castigo.
—No te asustes —dijo colocando su mano enfrente, se acercó más a mí mientras que su mirada estaba cargada de ternura y su sonrisa, una completamente sincera estaba de lado a lado—. En verdad no quiero que te asustes, no te estoy pidiendo que te cases conmigo, espero hacerlo más adelante. Este anillo es un anillo de promesa, uno no es que me comprometo a ser lo que tú necesitas. Lo único que te pido es paciencia y tu ayuda, puede que no lo