Si besarla es la gloria para mí, no puedo imaginar lo que significará hacerla mía por primera vez. Es algo que he anhelado desde que puse mis ojos sobre ella. Fui un tonto al pensar que ella sería una enemiga fácil de derrotar, pero fue todo lo contrario, caí postrado a sus pies, conquistado y derrotado por esa preciosa mujer que se coló dentro de mi corazón de manera inevitable.
―Me tienes loco, Victoria…
Susurro sobre sus labios, antes de separarme de ella y esperar a que las puertas del elev