Dmitry no dijo nada cuando salieron de la clínica, estaba un tanto trastornado. Sarah ahora tenía algo en que basarse para afirmar que el hijo que crecía en su vientre era suyo.
No había forma de que fuera un engaño, él mismo se había encargado de buscar a la ginecóloga y ella era una persona ajena a lo que había ocurrido en Mónaco, así que no había forma de que estuviera de su lado.
Pero solo había una forma de estar seguro, pero tendría que esperar hasta el término de su embarazo, solo que no