—Hablame de tu esposo—solicito de pronto en lo que sus corazones comenzaba a calmarse—¿Alguna vez estuviste enamorada de él?
Sarah levantó la cabeza de su pecho para mirarlo, no respondió enseguida porque se detuvo a meditar su respuesta, era obvio que no había estado enamorada de su esposo, algunos atrás incluso maldecía su nombre por diversión y rencor, pero ahora no lo sabia.
—Mi padre me obligo a casarme con él—se sinceró, quizás con una pequeña llama de esperanza de que pudiera entender lo