Cuando el auto se estacionó frente a la residencia donde su esposo vivía, Sarah sintió cierta inquietud en su persona. Ya había seducido a su marido a tal extremo y en tan poco tiempo que estaba por conseguir lo que se había propuesto, aunque en realidad, en un principio se imaginó que sería una gran hazaña difícil de conseguir, pero ahí estaba, a mitad de la noche haciéndose pasar por otra persona con tal de acostarse con su esposo, pero ¿Y si descubría su mentira?
Temía que Dmitry descubriera