Mundo ficciónIniciar sesiónComienza a bajar las escaleras corriendo como si yo no pesara absolutamente nada, cuando estamos saliendo del edificio saca sus llaves del bolsillo y camina con paso decidido hasta su coche, lo abre y me pone en el suelo finalmente con una sonrisa de suficiencia y arrogancia.
—Ahora cállate un rato y súbete si —lo miro mal por unos instantes y el me guiña el ojo, susurra en tono falsamente dulce— por favor.
Suspiro y abro la puerta y me met







