Sara no habló con su padre sobre su cena con Vicenzo, aunque la curiosidad le picaba, lo soportó. Había decidido dos cosas, la primera que era buscar un trabajo y la segunda un centro donde su hija pudiera ir a terapia, pues, aunque no fuera autista, tenía Asperger y era necesaria la terapia para su desarrollo cognitivo.
Había buscado en el teléfono que tenía la familia los centros más cercanos al lugar en donde vivían, pero también había una cosa que le rondaba la cabeza, irse a vivir con su h