Sara había intentado conciliar el sueño, pero no pudo, todo era en vano.
La señal de red era aún más pésima que, en su casa, y eso la frustraba. Su hija había pasado gran parte del día preguntando por sus abuelos y su tío Lalo. Quería verlos, extrañaba su hogar y quería volver a su casa. Ella no se encontraba mejor, extrañaba a su familia y a su novio, saber que su hija se sentía igual no hacía más que acrecentar su desesperación.
Una semana ya había pasado desde el accidente en su casa, medio