—Yo elegí el camino de la rectitud, elegí no ser violento y dejar que las autoridades hicieran justicia —responde Leo a los jóvenes—. Nunca ha sido mi elección poner a mi familia en peligro, creo que si somos buenos y justos con los demás eso será suficiente. Quizás me equivoque, quizás crean que soy un cobarde, pero cada día pido a Dios que nos guarde, nos cuide y nos proteja y para prueba basta un botón. Ustedes sin conocernos han llegado en el momento justo dos veces, si no es Dios quien vel