Capítulo XXIV. Errores que se pagan parte 2.
Rihanna.
- “Despierta tenemos que hablar”- una voz seria y furiosa, que yo conocía muy bien, me despertó de golpe.
La verdad era que ayer, pese a mi decisión tras que la policía se llevara a mi padre, me sentí débil, era algo que llevaba arrastrando desde hacía un mes, y cuando, por fin conseguí convencer a Kenai para que se durmiera, que yo estaba bien, no pude dormir, por mucho que lo intentaba, una sensación de enfado, culpabilidad, y recuerdos doloroso, me invadieron, la gota fue el comp