Capítulo XIV. La respuesta a una provocación.
Rayco.
- “¿Se puede saber que pretendes Ray, querido?”- me pregunto, Emy Bencomo, cuando a la llegar a la fiesta me reuní con ella y con su marido, el salvaje de Zape.
- “¿A qué te refieres preciosa Andrómeda?”- le pregunté, mientras disimuladamente miraba de vez en cuando a la entrada del salón de eventos.
Un gruñido ronco me aviso, que dejara de tomarme libertades con la esposa de mi mejor amigo, lo de “preciosa” sobraba.
- “¿No lo entiendo Zape?, sabes que tu esposa es la mujer más atrac