Mundo ficciónIniciar sesiónMuevo los brazos para intentar liberarme y no logro nada. Con una cinta en las manos Fernando se acerca, está vendando mis ojos.
—¡No, por favor no! Déjame ver— suplico asustada.
—No tienes nada de qué preocuparte, no ocurrirá nada que no quieras, pero debes confiar en mí— Fernando intenta convencerme.
—Sería mejor que me dejes ver y me desates— insisto aterrada.
—¡qué! Tranquila, te pro







