Giovanni Moretti
Me desperté con una resaca de mierda. Mi cabeza parece una bomba de tiempo a punto de explotar. Mi teléfono suena en algún lugar del departamento y me arrastro fuera de la cama, todavía zonzo, en busca del objeto de tortura que insiste en martillar mis sesos. Encuentro el celular tirado en el sofá, enredado en mis ropas de la noche anterior. Pienso en ignorarlo, pero sé que, si no tiendo, pronto será el timbre el que sonará.
— Buongiorno, Mamma.
— Giovanni Moretti, ¿te olvidast