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A la mañana siguiente, todo el mundo lo sabía.
Los susurros llenaron los pasillos como un incendio forestal, extendiéndose de un rincón a otro de la facultad.
—¿Te has enterado?
—La Sra. Lesley...
—Con un alumno...
—Zayne...
No importaba dónde estuvieras, en qué clase o con quién hablaras. La historia ya había cobrado vida propia.
Y en el centro de todo, estaba ella.
La Sra. Lesley no podía soportarlo. Las miradas. Los murmullos que se detenían cuando ella pasaba. El juicio era ruidoso inclu