Caroline pensó que Amira estaba delirando, quizás era por el abrasador calor que hacía.
—Mujer, termina de decir las cosas, tal vez es la segunda esposa de Zafir.
—No, es la primera. —Logró decir aun con el susto reflejado en el rostro.
—No, estás equivocada, la primera la conozco y no es ella. —Replicó Caroline, completamente convencida de lo que decía.
—Es Lyna, la primera mujer de mi hermano.
—¿La muerta? No, estás loca, no creo que tengamos algún tipo de alucinación colectiva, se ha de pare