Capítulo 146
JANE
Mientras aquellos ojos lujuriosos me observaban y comprendía la verdadera razón por la que me había liberado, solo podía pensar que, de alguna manera, todo en mi vida siempre encontraba una forma de empeorar.
El arrepentimiento por haber abandonado al macho que amaba volvió a desgarrarme por dentro, y mis ojos comenzaron a arder. Sin embargo, parpadeé rápidamente, apartando aquellas lágrimas tan inoportunas.
Aquel macho me observaba como un depredador.
Un pervertido de la peor