Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche ha caído, su perversidad venenosa se inyectó en mi alma maltrecha, otra vez. No hubo sutileza, no existió compasión. Mis ruegos fueron apagados con la violencia de sus labios moviéndose fieros. El mismo capítulo apropiado del mal, la misma historia en la que fui utilizada y tirada después del acto.
Nadie puede acostumbrase a un maltrato así, y no me queda otra opción que resignarme a su brutalidad.
La repulsión me atrapa cada que sus mano







