Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Tom
—¡MALDITA SEA! —grité mientras le daba golpes a la pared, mis nudillos ya estaban comenzando a sangrar.
Esto es una maldita mentira, nosotros no podemos ser hermanos, eso es imposible, nosotros... nosotros tenemos casi la misma edad. Mi mamá o los chicos, sobre todo los chicos, me lo pidieron haber dicho, ya no sé ni que pensar, estoy muy confundido.
Necesito aclarar mi dudas de una vez por todas, así que me subí a mi carro y fui a







