Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Jade
Al salir de la universidad, fui a casa de la señora a Magda a almorzar como acostumbro hacer todos los días.
Cuando llegamos el olor a comida casera inunda mi nariz, huele demasiado bien y es que la señora Magda cocina riquísimo. Pasamos y la saludamos, ayude a Anna a colocar la mesa y después nos sentamos a comer.
Comimos en silencio, la verdad no quería hablar; en mi pecho cargaba un dolor muy grande algo así como un presentimien







