Mundo ficciónIniciar sesión-¡Mili, querida! ¿Te encuentras bien? –preguntó insistentemente y preocupada la Sra. Smith mientras le acariciaba el rojizo cabello. La joven tenía el rostro hinchado de tanto llorar y no había querido desayunar.
-¡Estoy bien! Solo, no quiero irme de esta casa. Gracias por su cuidado y atención Sra. Smith –dijo con su cara aun entristecida intentando esbozar una pequeña sonrisa.
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