76. Ruleta rusa
Carol
Es como si hubiera visto un fantasma, incluso parece que se ha quedado sin palabras, pero luego regresa a la fachada de chica segura de sí misma haciendo de cuenta que no le importa que haya descubierto su juego.
—Nick te envía seguramente a ver si llegué con bien, ¿cierto, Carol? ¿Quiere que regrese con él? No me sorprendería, en la cama siempre fuimos buenos, debe querer satisfacer sus necesidades —me mira de pies a cabeza—. Ya que, por lo visto, tú no llenas mis zapatos.
—Que interesan