43. Soy tuyo
Ximena
Siento que mi piel está ardiendo tanto como la suya y cuando se aparta tan solo unos centímetros me sonríe.
—Parece que estás orgulloso de esto.
—Pues sí —ensancha su sonrisa y empieza a reírse —no te has apartado, supongo que es una buena señal.
—No estés tan seguro.
—¿De verdad? Porque tus brazos siguen alrededor de mi cuello.
Me aparto de inmediato siendo consciente de lo que hago, eso solo lo divierte más.
—¿Ya me puedo ir? —pregunto esperando no llevarme más sorpresas.
Agradecería n