39. Llegamos a Virginia
Carol
Cuando salí del cuarto y me dirigí a la entrada de nuevo, me entregaron mis cosas, todo está intacto. Al salir veo que en realidad me encuentro en un lugar sin muchas personas cerca, la prisión está en medio de un área verde, no hay más que campo, extenso y eterno campo, cuando por fin logro salir de ahí pido un taxi que me llevará a mi lugar de encuentro con el nuevo vendedor.
Aceptar vernos en un bar quizá no fue una idea muy inteligente, pero solo es cuestión de charlar un poco y salir