- Siete personas y cinco plazas. ¿Es eso mismo? - preguntó Andrea. – ¿Ya no sabes contar, Francis?
- Bueno, dos personas irán en la vuelta. - Dijo Francis, despreocupado, subiendo al auto.
- Y no seré yo. - sonrió, abriendo la puerta y sentándose a su lado, cerrándola de inmediato.
Me miró y yo sonreí irónicamente:
- No te importa, ¿verdad?
- De alguna forma. Contestó, levantando las cejas.
Mientras tanto, en el asiento trasero:
- Me llevaré a Andrea. – dijo Liam.
- No, puedo tomarlo, no hay pr