DANIEL O'HIGGINS
Después de caer en tentación llega la vergüenza de haber conocido de esa manera a Rosario. Creí que nada ocurriría si dormíamos en la misma cama pero evidentemente me equivoqué.
-¿Sabes lo que me pasa?- Rosario rompe el incómodo silencio
-Ahora no lo sé
-Tu voz me hizo fantasear contigo muchas veces, aún sin haberte visto. Eres guapísimo y también el padre de mi hijo. Intento comprender aún por qué tuve un hijo tuyo y no puedo tener la oportunidad de saber cómo hubie