DANIEL O'HIGGINS - MESES ANTES
Ser un sacerdote en una pequeña iglesia me hacía sentir pleno. Mis tareas allí no eran muchas debido a que los bautismos, comuniones y misas destinadas a las nuevas hermanas se realizaban en una capilla que queda alejada de aquí y ubicada cerca del centro de la ciudad.
Jamás sentí envidia por ningún otro sacerdote ni ubicación porque mí meta siempre fue servir a Dios y guiar a los creyentes por el camino de la fe.
Mi vida cambió tras el fallecimiento de un