Liam recogió la papelera del suelo.
—Sostén esto un momento, amor…
Olívia sujetó la papelera. Liam abrió el cajón, tomó un encendedor, sacó los papeles del sobre y se los mostró.
—Alex siempre tuvo razón al pelearse conmigo por esto.
Encendió el mechero. El fuego tocó el papel. Las llamas subieron lentamente.
—Me enamoré de esos ojos azules, profundos como el mar, desde la primera vez que te vi —su voz salió baja—. Y usé el contrato porque no quise admitir lo obvio. Pero la jaula tiene que qued