CAPITULO 75: LUTO lll.
Alexander movió sus labios suavemente y Raquel, que aún estaba sin poder creer lo que pasaba, no pudo resistirse más a lo que había deseado por mucho tiempo. Raquel permitió el acceso de la suave lengua de Alexander y cuando rozó la suya, la deliciosa sensación invadió su cuerpo.
Al tocar sus labios inevitablemente sentí temor, por qué me había costado sobrevivir sin ellos y sentía que la resignación ya había hecho su trabajo y al besarlo caía nuevamente en aquel proceso doloroso que devoró mi