Capítulo 67.
En la sala de reuniones de la torre majestuosa del consorcio Contreras, esa que tenía una pared de cristal para mostrarle a quien quisiera ver lo alto que llegaba el poder de esa familia, se encontraba el director general Erick Contreras recibiendo con placer los halagos y acercamientos de su asistente Alexandra.
— Vamos Erick, por favor— susurraba ella con un tono delicado como siempre acostumbraba a utilizar cuando quería sentirse deseada, poseída y no perdía la oportunidad de hacer pequeños