Capítulo 29.
“¿Cómo puede descontrolarme esa m*****a mujer?” se preguntaba Erick lleno de rabia, ante lo que acababa de vivir.
Pero en medio de su neblina de cólera su teléfono sorpresivamente comenzó a vibrar, en la pantalla estaba un nombre claro, a esta hora debía ser importante si él estaba dispuesto a interrumpirle tan tarde.
— Carlos ¿Qué sucede?— Preguntó con una voz tajante, sabía perfectamente que él no tenía la culpa de su rabia, pero…
“¿A quién más debería responsabilizar?” pensó el moreno lleno d