Capítulo 28.
Después de una de las conversaciones mas vergonzosas de su vida y una tarde en las que perder la conciencia había sido un obsequio inesperado, Luciana se encontraba mirando hacia el exterior, aun no se acostumbraba a la belleza que rodeaba toda la maldad que estaba acumulada en la villa.
“Papá por favor resiste” Pensaba ella en medio de sus cavilaciones “Te necesito, y sé que tu deseo más grande es estar conmigo, por favor señor” Pidió ella al cielo “ que mi padre regrese a mi lado te lo suplic