Capítulo 19.
La mujer imponente que se encontraba caminando decidida por mantenerse en calma a pesar de sentir que su interior estaba absolutamente inquieto, éste momento era el prudente para terminar con todo de una vez por todas.
Su teléfono comenzó a vibrar y ella no tardó en responder esa llamada de un número sin registrar. No era necesario que ella atendiera sólo debía esperar.
— Señora…— La voz del interlocutor estaba fría y calculada para no mostrar sentimiento alguno— hemos sido atacados, y todos