Capítulo 148.
El suelo parece moverse sin compasión, provocando unas inmensas ganas de vomitar a Erick.
— ¿Qué es lo que has dicho? —Preguntó en un intento por asegurarse de no haber alucinado.
— Señor — Repitió Jonas al mismo tiempo que se acercaba poco a poco, aunque en ese punto Bryan también estaba acercándose de forma discreta. — Su madre está viva, todo este tiempo lo ha estado y ya sé en donde se encuentra.
En ese instante Erick se giró como una sola pieza para ver a los ojos a Joel.
— Explícate.