Capítulo 50.
Una malévola sonrisa se dibujó en el atractivo rostro de Marcus, pues intuía que si Angela lo estaba llamando precisamente a él, era por alguna razón muy poderosa, estaba seguro que le proporcionaría información sumamente interesante sobre el paradero de Catherine, y las razones que ella tuviera serían lo de menos, por ahora lo único que importaba es conseguir sus objetivos a cómo diera lugar.
– Me alegra mucho su llamada, señorita Parker, y si no me equivoco sus intereses deben se