Gabriel dijo:
—Ana, pronto es mi cumpleaños.
Las palabras siguientes de Ana se atoraron en su garganta, el salto del tema era tan grande que su cerebro se congeló por unos segundos.
—¿Me vas a dar un regalo? —Gabriel miró a Ana con ojos seductores—. No tiene que ser muy caro, unos 200,000 dólares estaría bien.
Después de que Andrés le diera esta idea, Gabriel había calculado todos los regalos que Mateo le había dado a Ana en las transmisiones.
Más o menos sumaban 200,000 dólares.
Ni un centavo m