Capítulo 448
Sin necesidad de adivinar, Ana ya más o menos sabía quién era esa "cierta persona" de la que hablaba Tadeo.

Ana preguntó directamente:

—¿También llamaste a Gabriel?

Tadeo con cara muy seria levantó la mano para jurar:

—Ana, sí llamé a Gabriel, pero al principio me rechazó, después cuando le dije que tú vendrías a recogerme, Gabriel cambió de opinión y decidió venir.

Como guardián del amor de ambos, Tadeo expresó que realmente se había roto el corazón preocupándose.

Obviamente solo faltaba una de
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