De repente, alguien preguntó sobre el asunto de Fernando. Mateo entrecerró los ojos y respondió con seguridad:
—Quien lo hizo, que se haga entonces responsable.
Quería ver hasta dónde llegaría Ana con su terquedad, especialmente considerando que en Terraflor no tenía a nadie que la respaldara. Mateo pensaba que podría seguir manteniéndola si ella se comportaba, después de todo, siete años juntos no eran poca cosa. No creía que Ana pudiera cortar lazos que los unían tan fácilmente, a menos que...