En este viaje mis oraciones fueron escuchadas, Damián no me molestó, en ocasiones llegaba temprano, aún mi ojo del todo no está sano, cuando él creía que yo no lo veía, me quedaba mirando, luego volteaba.
—Mañana tengo que ir a entrenar, tengo que comprarme ropa apropiada para eso, en la tarde salgo al centro a comprarme algo.
Ese mismo día, recibo una llamada de Damián.
—Amanda, necesito salir con urgencia de viajes, me urge que me prepares una maleta para cuatro días, no