Capítulo 22. Mi entrenador personal
CASA DE PAMELA.
—Amiga aquí estoy, déjame ver tu cara, ese desgraciado cómo te dejó, Ojalá y se encuentre un hombre con los pantalones bien puestos que le haga pagar todas las que te ha hecho.
—¿Vas a salir así?
—Sí, me voy a poner unos lentes oscuros.
—Okey, yo traje maquillaje, vamos a ver cómo te cubro ese golpe, pero antes hay que tomarte las fotos.
—Anoche Mariela me tomó unas.
—Hoy tenemos que tomarte otras, me parece que hoy estás más inflamada, siempre