Ares
Ese beso.
Ese beso corroboraba todo lo que venía sospechando, desde hacía días. Yo nunca me comportaba de la manera, en la que lo hacía con Nora y su hijo.
Ella era más importante de lo que fue cualquier otra mujer en mi vida y ni siquiera entendía por qué. Tantos sentimientos dormidos, y a medias, que había entregado durante toda mi vida a mujeres espectaculares; modelos, actrices, herederas deseosas de mi atención. Ninguna de ellas despertó una brizna de lo que esa muchachita escuálid