Nora
Ares, estaba tan cerca que percibí como me quedaba sin aliento al darme cuenta de que invadía mi espacio por completo.
Creí que era una especie de broma o que estaba jugando conmigo. Entonces, justo cuando pensaba que se apartaría riendo, él acercó el rostro a mi cabello y aspiró bruscamente. Logrando que una bola de fuego me atravesara como un rayo.
—¿Qué estás haciendo? —Resollé con los labios secos, al sentir la presión de sus palmas subiendo por mis brazos, ignorando el pulso de des