* * * * * * * *
— ¡Mamá! ¡Mamá!
— Lizzie se puso de pie para correr hacía a mí.
Llevaba puesta unas alas brillantes, de hada del bosque y sus párpados estaban pintados en tonos verdes.
— Hola cariño.
— Me Incliné para saludarla, su cara estaba a mi altura ahora y sus ojos reflejaban alegría.
— ¡Abuela, mi mamá ya está aquí!
— Exclamó con asombro en dirección a Meg.
— Ya lo sé cariño, aunque es un poco temprano, ¿Sucedió algo?
— Preguntó asombrada, había llegado dos horas antes de lo aco