Mundo ficciónIniciar sesión—¿En serio, tú otra vez?
—En efecto, yo otra vez.
—¿Y bien, ahora qué ocurre?
—Esa cuestión te la hago a ti, ¿aparecieron los millones que faltan?
—Sí, por supuesto. Solo no quise decírtelo.
—No juegues conmigo.
—¿Cómo pretendes que aparezcan tres millones de dólares de la noche a la mañana?
—Ese es tu maldito trab







