Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe da una clase de brebaje con hierbas agridulces. Trago con dificultad, pues el líquido está caliente. Vuelve a revisar mi temperatura y latidos.
—Ya estás bien. —Se reclina en su silla.
Antes no había determinado bien su cueva, pero parece un hogar con paredes rocosas y velas por doquier en estantes solo para ellas. Está bien organizado, con los muebles suficientes y una pequeña cocina aledaña a una cama que parece matrimonial.
—Dudo que se quede quieto para la próxi







