Capítulo 82. Celda de castigo.
Julia se encontraba en una celda de castigo, aislada del resto de las reclusas, un movimiento calculado por los poderosos de la mafia que la controlaban. Sabían que su conexión con Astrid Andersen, la mujer a la que había vendido a Blair, era un hilo peligroso que podría destapar toda la red mafiosa. Sin embargo, el destino le jugó una mala pasada: al negarse a comer, una rata se acercó a su plato y murió al instante al probar la comida. Aunque fortuito, este incidente la llenó de una mezcla de